Normalmente, en Zootecnia, la ciencia de la cría de animales de abasto, se utilizan múltiples técnicas para manejar al ganado. Con ello se pueden realizar una gran cantidad de actividades que sirven para proveer a los animales de los cuidados necesarios con objeto de alcanzar fácilmente las producciones previstas de carne con objeto de abastecer el mercado de la misma. No por otra cosa se les denomina “animales de abasto”.
La zootecnia es la ciencia y la técnica dedicadas a la cría, reproducción, alimentación, manejo, mejora genética y aprovechamiento de los animales domésticos con el objetivo de obtener de ellos productos o servicios de forma eficiente, sostenible y respetuosa con el bienestar animal.
A lo largo de los años, he visto muy frecuentemente como se realiza cualquier manejo animal para realizar cualquier maniobra: vacunaciones, tratamientos inyectables o por boca, marcajes y colocación de “crotales” (pequeños carteles de plástico que se colocan en la oreja de los animales para identificarlos, no solo el ganadero, sino también por la administración). Estos manejos se usan animal por animal, de forma individual, sobre todo si se trata de grandes rumiantes (vacas, terneros, chotos, toros, etc.…).
La técnica consiste en reunir a un rebaño en concreto en un cercado donde quepan todos. Después, los que los manejan, lo van empujando lentamente hacia el final de ese cercado, que es un embudo cada vez más estrecho en el que al final únicamente caben los animales de uno en uno, y no tienen más remedio que avanzar hacia adelante. La presión que ejercen los demás que vienen detrás les impide darse la vuelta y volver a salir, además de que el sitio es tan estrecho que es materialmente imposible hacerlo. Este sistema, se denomina “de manga” porque el animal solo puede ir hacia adelante y no puede parar hasta que llegue al final, que suele ser el “final de la manga”, que no es otra cosa que un paso cortado o una jaula de inmovilización, donde una vez parado, se realizan las operaciones de manejo que se habían previsto. Vacunaciones, tratamientos inyectables, intervenciones quirúrgicas rápidas y no complicadas o cualquier otro manejo necesario para el buen fin de la crianza.
Pero bueno, dejemos ya la clase de Zootecnia. Sólo pretendo que Vds. sepan cómo funciona esto y comparen lo que ocurre con las mujeres ante la única solución que se les ofrece en su inquietud y angustia cuando están embarazadas inesperadamente, y piden ayuda a gritos sin necesidad de decir nada.

En este caso, a las mujeres, como si fueran un ganado de abastos, se las empuja dentro de un corral de distribución que acaba en el embudo final de la manga ganadera. En ese corral entran las mujeres que saben recientemente que han quedado embarazadas, están angustiadas por esa situación (hasta las mujeres que desean fervientemente tener el hijo tienen un momento de nerviosismo y de incertidumbre. Es una situación tan especial que hay que vivirla para entenderla), también saben que su trabajo podría ser un problema, pues las podrían despedir por ello y dejar de llevar a casa un sueldo muy importante para toda la economía familiar, además de que muy posiblemente, su marido o su pareja estable u ocasional no deseen tener un hijo en las condiciones actuales en las que se encuentran. Probablemente no tienen casa propia, dependen de un alquiler y si no pueden trabajar no podrían hacer frente a ese alquiler y podrían ser desahuciadas. No les llega el dinero para vivir dignamente. Hay muchas situaciones, pero esta es una de las más frecuentes.
A la inmensa mayoría de ellas se las deja solas en una situación tan comprometida y es entonces cuando recurren a los famosos Centros de Planificación Familiar para ver qué salida podrían tener. Este, hoy por hoy, es el corral de distribución para llegar a la manga ganadera final. Allí entran, angustiadas, asustadas y emocionalmente muy inestables. Le cuentan su problema a los asistentes sociales allí presentes y ellos lo entienden inmediatamente y le recomiendan a esa mujer, que para solucionar su problema deben recurrir al aborto. ¡Es fácil!, ¡Es inocuo!, ¡No tiene consecuencia alguna ni absolutamente ninguna contraindicación! ¡Es completamente seguro!
Esta es la misma forma en que los ganaderos empujan al ganado hacia el final de la manga ganadera (salvando distancias y circunstancias, claro) para poder realizar el manejo final. Las mujeres avanzan lentamente porque ven que no hay otra salida, que no les ofrecen otra salida. Y las animan constantemente a avanzar con frases como “el problema te va a desaparecer inmediatamente”. Es como la vara de avellano que lentamente y sin dolor va empujando a los animales, que se van amontonando hacia el final de la manga. Con las mujeres sucede igual, lentamente y con mucho cuidado de no espantarlas.
Al final, estas mujeres, igual que un ternero de raza Limousine, llegan al final de la manga y allí ya no tienen salida. Al ternero Limousine, lo vacunarán y a la mujer le dirán que su única salida de allí es la “interrupción voluntaria del embarazo”.
Para ir al matadero, y proporcionar su carne para alimentación humana, el ternero Limousine, dentro del matadero, será conducido por otra manga ganadera igual a la que se usó para su manejo, solo que esta manga tiene destino final en el matarife, que acabara con su vida, lo desangrará, lo pelará y colgará su cuerpo desprovisto de piel y cabeza (se llama “canal”) en un gancho, se refrigerará y se dejará madurar hasta que sea liberada para el consumo.
A la mujer, le harán lo mismo, naturalmente sin matarla; en al abortorio matarán a su hijo, se desharán de su cuerpo (no sabremos nunca como, porque todo es opaco) y a ella, aunque no la maten físicamente (hasta ahí podríamos llegar), va a morir espiritualmente y anímicamente, lo que pasa, es que no se lo contarán nunca antes de hacerlo. O no se lo dirán, o más frecuentemente la mentirán. Los que la empujaron se olvidaran de ella inmediatamente.
Los servicios de Planificación Familiar, en vez de ofrecer soluciones a la angustia y a la incertidumbre de esa madre, lo único que le ofrecerán será el corral de manejo y al final la manga ganadera, que indefectiblemente llegará hasta el abortorio. Ni una sola solución más. Ni un hogar de acogida si lo necesitase, ni un apoyo económico para evitar graves problemas, ni una ayuda para el nacimiento de su hijo, ni un acompañamiento físico ni psicológico durante los siguientes meses después del nacimiento, ni una formación de ningún tipo durante el embarazo para que pueda formarse y encontrar un trabajo estable, nada de nada. Sólo el final de la manga ganadera, EL ABORTORIO y LA MUERTE DE SU HIJO. Lo que después pase con esa madre no les importa, ya han hecho un gran trabajo de descarte. ¡Enhorabuena!
Solo unas preguntas finales para el lector, ¿Cuándo empezaremos a cuidar a las mujeres y a sus hijos? ¿Llegaremos a tiempo de no desaparecer como civilización?
HOY MUCHAS MUJERES SON TRATADAS COMO GANADO.
