Por medio de un intenso partido, alargado a tiempos extras, fue en la segunda parte de éstos cuando España logró vencer a Argentina ganando el Campeonato Mundial de Futbol 2026.
Un final que con toda justicia puede ser calificado de “foto finish” ya que los jugadores retuvieron la atención del mundo entero durante todo el partido.
Un partido en el que se enfrentaron las elecciones de dos pueblos hispánicos que tienen el mismo idioma, la misma fe y cultura.
Al final la victoria fue para España.
Una victoria que fue celebrada con enorme júbilo en los pueblos hispánicos que en todo momento hicieron de España la gran favorita.
Duro revés para los argentinos, dolor que se vio reflejado en las lágrimas que corrían por el rostro de un Lionel Messi que precisamente en dicho partido concluyó su carrera futbolística.
Sin embargo, dentro de la amargura que supone perder la Copa Mundial, Argentina tuvo al menos el consuelo de haber vencido a Inglaterra, su enemiga ancestral que le robó las Islas Malvinas.
En otro orden de ideas: Después de más de un mes, el Campeonato Mundial ha terminado y esto supone despertar para enfrentarnos a una realidad que no deja de ser incierta.
Cuando el Mundial apenas comenzaba y los jugadores de las diversas selecciones empezaban a dar las primeras patadas al balón, el diario REFORMA de la Ciudad de México publicó una caricatura de Calderón en la que se veía a la presidenta mexicana Claudia Scheinbaum entretenida viendo los partidos por televisión; detrás de ella podía verse a Trump viendo su reloj con insistencia mientras sostenía un bate de fútbol.
La interpretación más apropiada de dicho cartón puede ser que Trump estaba esperando a que terminase el Campeonato para ajustar cuentas con aquellos regímenes que se han mostrado hostiles a su política.
Ahora bien, la habitual hipocresía de los políticos ofrece una imagen falsa de la realidad ya que todo mundo vio por televisión la amabilidad con que Trump distinguió a Claudia al tenerla a su lado para felicitar a los jugadores.
Por su parte, una Claudia que, al igual que López Obrador se ha mostrado siempre hostil a España, no tuvo más remedio que saludar a los jugadores españoles mostrándoles una sonrisa congelada.

Justicia poética: Claudia Scheinbaum entrega el balón de oro a Rodri, el mejor jugador del mundo. ¿México entregando el oro a España?
En cambio, el rey Felipe VI se mostró amable y distendido con sus jugadores a quienes saludó con abrazos efusivos.
¿Terminó la tregua junto con el Mundial de Fútbol?
Por lo pronto es un hecho que, cuando se estaba llevando a cabo el Campeonato, la situación geopolítica dio un cambio drástico en dos naciones muy importantes (Colombia y Perú) que eligieron gobernantes opuestos al populismo y amigos de la libre empresa.
Esto significa que los populistas mexicanos se están quedando solos al perder aliados. Una pérdida que afecta también al español Pedro Sánchez.
La realidad -aunque los populistas se nieguen a reconocerla- es que los pueblos ya no comulgan con ruedas de molino y, más que demagogia, le exigen a sus gobiernos soluciones eficaces a sus problemas.
El Mundial ha terminado y junto con él terminó también un sueño que nos devuelve a una realidad que para muchos habrá de ser amarga y dolorosa.
