El Parlamento catalán ha presentado un proyecto de ley para agilizar los recursos de la eutanasia. La iniciativa coincide con la propuesta de Sanidad de “buenas prácticas” para agilizar las eutanasias. Inquietante. ¿Por qué tanta prisa? Sobre todo: ¿por qué tanta prisa ante una decisión irreparable?
La propuesta del parlamento catalán no incrementa los supuestos de eutanasia, pero si pretende acelerar la ejecución (nunca mejor dicho). La iniciativa viene avalada por Sara Jaurrieta, del PSC; Jordi Fàbrega, de Junts, y Juli Fernàndez, de ERC. Muy plural…
El pasado mes de junio el Congreso aceptó la tramitación por 178 votos a favor y 169 en contra (PP, Vox y UPN)
El argumento fundamental es que los recursos pueden prolongar el sufrimiento del solicitante. Por eso proponen un método abreviado. ¿Y las garantías? En concreto la reforma limita a tres días para recurrir una eutanasia ante el Superior de Justicia. Tres días, tres para encontrar abogado, recopilar documentación, argumentar y redactar el recurso. Tres días. Al final, el proceso quedaría en 25 días. Y lo más grave: la sentencia sería firme sin posibilidad de apelación. ¿Y las garantías? Otrosi: ¿y si aplicamos esta celeridad con la okupación o los impagos? Sería más razonable teniendo en cuenta que el posible daño siempre sería mejor que la irreversible muerte.

El plazo de enmiendas terminará el 23 de septiembre. Después el proyecto irá a la Comisión de Justicia. De ahí podría pasar directamente al Senado y del Senado al pleno del Congreso. Si se tramitara todo con carácter de urgencia, la reforma podría estar aprobada a finales de 2026, pero lo más probable es que se vaya al primer trimestre del 2027.
Lo inquietante es que el proyecto de ley es coherente con el Manual de Buenas Prácticas en Eutanasia aprobado el pasado 10 de julio por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. El Manual recomienda tramitación acelerada de 15 días cuando exista riesgo de fallecimiento o de pérdida de capacidad. ¿Eutanasiar antes de que haya muerte natural?, ¿por qué es importante ganar a la naturaleza?, ¿quizás para jugar a ser dioses?
El Manual recomienda crear unidades administrativas para apoyar y facilitar la tramitación. Funcionarios verdugos que faciliten la muerte de quien la solicite. ¡Dan miedo!
La pinza es brutal. El Manual trata de agilizar la tramitación y el proyecto de ley de recortar los plazos de los posibles recursos. El objetivo es agilizar la muerte.
¿Por qué tanta prisa? Los promotores argumentan que se trata de no prolongar innecesariamente el sufrimiento. ¿Pero es el acompañamiento que esperan?, ¿por qué cuando al paciente le tratan el dolor deja de querer morirse? Necesita compañía, apoyo psicológico. Todo menos una puerta abierta a la muerte. ‘Si Ud. quiere morirse le agilizamos los trámites y le ponemos todo tipo de pegas a quien pretenda recurrir. Pero si pretende cuidados paliativos, quizás no tengamos camas libres o no hayamos desarrollado esa especialidad en este hospital. ¿Está seguro de que no quiere morirse?’ Obviamente es una parodia, pero la realidad no permite otro margen interpretativo…
La enfermedad es una bofetada a nuestro sentimiento de independencia y autosuficiencia. Nos recuerda que somos frágiles y necesitados. Y una sociedad hedonista prefiere mirar para otro lado y enterrar -literalmente- esa imagen desagradable.
Pero es que además, en el fondo todos sabemos que no somos dueños de nuestra vida porque no la compramos en ningún sitio ni hicimos esfuerzo alguno para tenerla. Nos fue dada. Es un don recibido. Y no somos propietarios sino usufructuarios; podemos usarla, disfrutarla, decidir sobre ella. Pero no podemos decidir acabar con ella porque no nos pertenece. Este es el fondo de la cuestión.
Porque solo Dios es Señor de la vida desde su comienzo hasta su término. Y eso no nos hace menos libres sino más plenos porque nos sitúa en la verdad de lo que somos: criaturas dependientes, vinculados a otros y llamados a cuidar y ser cuidados.
Jurídicamente, además, conviene recordar que el Supremo avaló la legitimidad de los familiares directos con vinculación especialmenmte estrecha en la decisión de la eutanasia por entender que no ha sido una decisión plenamente libre y con todas las garantías exigibles.
Porque .además- la doctrina señala que el ser humano no es un individuo aislado sino que forma parte de una familia y de una comunidad de afectos y responsabilidades. Obviamente un padre preocupado por su hijo no es un intruso ni nadie que quiera meter palos en las ruedas. ¿Existe alguien en el mundo que quiera más a su hijo que su padre, alguien que desee más que él lo mejor para su hijo?
¿Tiene sentido que a esa persona se la limite jurídicamente para priorizar el “derecho” a la muerte?
Definitivamente la civilización se hunde…
Que tengas un excelente domingo. Un fuerte abrazo,
Luis Losada, director de Actuall y todo el equipo
PD. Y si te interesa por qué hemos suspendido en el examen de PISA de calidad educativa, te recomiendo que escuches este podcast:


