Iniciamos este comentario con una frase con la que San Pío X fijó la postura de la
Iglesia frente a los medios de comunicación social:
“En vano construiréis iglesias, predicaréis, daréis misiones y edificaréis; todos
vuestros esfuerzos serán en vano si no sabéis manejar al mismo tiempo el arma
ofensiva y defensiva de la prensa católica”
Apoyándose en dicha recomendación, los periodistas católicos consideran como
deber de conciencia velar por que sus producciones -sean por medios impresos,
intervenciones radiofónicas o reportajes televisivos- presenten la noticia o el
comentario haciendo hincapié en unos ciertos valores.
El católico que realiza su apostolado dentro de los medios debe procurar que la
noticia informe, oriente criterios y -de ser posible- ayude a la superación personal
del gran público.
En esta ocasión hablaremos de un ilustre personaje que -apoyándose en el
consejo de San Pío X- hizo de su vida todo un apostolado en defensa de la
Verdad.

Nos referimos a monseñor Fulton J. Sheen, obispo norteamericano que naciera en
Illinois en 1895 en el seno de una familia católica de origen irlandés.
Durante décadas, monseñor Fulton J. Sheen utilizó tanto el radio como la
televisión para comentar temas actuales a la luz de la Fe.
Pequeñas cápsulas radiofónicas cuya duración era de unos cuantos minutos lo
cual le daba la agilidad y amenidad necesarias para que sus radioyentes pudieran
captar el mensaje del obispo.
Cápsulas radiofónicas que tenían un título significativo, “Vale la pena vivir”
queriendo decir con ello que, ante un mundo podrido por el egoísmo materialista,
había una esperanza.
Una esperanza que daba aliento porque se nutría de las sabias enseñanzas del
Evangelio.
Fue tal el éxito que tuvo este moderno apóstol de los medios que muchos de sus
comentarios se integraron formando libros en los que -con mayor detenimiento- los
lectores podrían asimilar lo que no habían tenido oportunidad de escuchar en el
radio o de ver en la televisión.
Ahora bien, ya que hablamos de libros, diremos que la obra más completa de
nuestro personaje -fruto de veinticinco años de investigaciones- es “Vida de
Cristo”, un mensaje de actualidad dirigido a quienes vivimos en este mundo
moderno que ha divorciado a Cristo de su cruz.
Todo un personaje -repetimos, de raíces irlandesas- que, al igual que muchos de
sus compatriotas devotos de San Patricio, contribuyó a que el catolicismo creciera
en los Estados Unidos.
Un personaje que fue todo un símbolo para los católicos que sufren mil
penalidades dentro de un adverso medio protestante.
En el otoño de 1979, San Juan Pablo II visitó los Estados Unidos con lo cual se produjo un acontecimiento histórico ya que dicho país recibió por primera vez a un
Papa. Pues bien, durante su visita el Papa tuvo oportunidad de conocer y saludar
al moderno apóstol de los medios.
Pocas semanas después, el 9 de diciembre de 1979 fallecía tan popular y querido
personaje.
Muy pronto se inició el debido proceso de beatificación que tropezó con algunos
obstáculos al principio; obstáculos que han sido felizmente superados porque el
próximo mes de septiembre monseñor Fulton J. Sheen será beatificado.
Una gran noticia para los católicos que, desde los medios, luchamos por construir
un mundo mejor.
Una noticia que nos alegra porque los periodistas católicos sabemos que, aparte
de nuestro santo patrono, San Francisco de Sales, a partir de septiembre
tendremos un nuevo modelo e intercesor: El Beato Fulton J. Sheen.
