Con intensa emoción, quiero trasladar a los familiares de los fallecidos mi sincero pésame y todo mi afecto para que puedan afrontar esta terrible situación con el mejor ánimo posible. Deseo profundamente que los heridos se repongan pronto, se recuperen de sus lesiones y que todos puedan superar la conmoción psicológica que les ha producido esta tragedia. Rezo por todos ellos.

Son numerosas las voces, especialmente desde la izquierda y el gobierno, que repiten machaconamente que lo primero son las víctimas y que no es momento de buscar responsables ni de politizar la catástrofe.

¡Por supuesto que lo primero son las víctimas!, pero nada impide que, simultáneamente, se analicen las causas del terrible accidente. Si el gobierno no quiere que se hable será porque es consciente de que, desde hace años, la gestión de la red ferroviaria ha sido y es una chapuza. En este caso no tienen a un presidente autonómico al que echarle las culpas, es competencia exclusiva del gobierno.

Claro, cuando gobiernas manipulando todo y atendiendo exclusivamente a tus intereses personales, pues colocas en los puestos que requieren una altísima competencia profesional a los amiguetes que, como no se han visto en otra igual, lo único que hacen es hacerte reverencias y obedecerte ciegamente, pero de gestión poquito, por no decir nada de nada.

Todas las tragedias tienen sus causas y, en este caso, el gobierno no quiere que se hable de ellas porque son muy conscientes de la desastrosa gestión del Ministerio de Transportes. Más le hubiera valido al ministro insultar menos, sacar menos pecho y haberse ocupado de trabajar para que todo lo que es de su competencia hubiera funcionado.

Como es costumbre en este gobierno y su partido, van en contra de sus propias actuaciones. Me refiero a la postura que tomaron en catástrofes anteriores, cuando no gobernaban. Ahí sí se podía politizar, insultar e incluso llamar asesinos a los miembros del gobierno

Con los atentados del 11-M, no es que politizaran la tragedia, es que la aprovecharon, conculcando la Ley Electoral, para ganar las elecciones. Con el Prestige, desde el minuto uno culparon al gobierno ¿qué culpa tuvieron de que un petrolero se partiera cuando navegaba cerca de las costas gallegas? Con la Dana, no sólo encontraron una cabeza de turco el mismo día de la catástrofe, sino que, sorprendentemente, el presidente, la ministra Ribera, la de Defensa y el ministro del Interior han salido indemnes cuando fue una situación con responsabilidades clarísimas del gobierno de España.

No tienen ningún derecho ni moral ni material para reclamar que no se hable de esta tragedia. Además, Sánchez tiene el descaro de decir que después de la investigación se sabrá la verdad, ¿Cuándo ha dicho una verdad? También ha dicho que sólo nos fijemos en las noticias de los medios contrastados, es decir, los que están bajo su poder, que no son pocos, porque hay que tener cuidado con los bulos. Supongo que se refiere a los que lanza él, que es la mayor máquina de bulos y mentiras.

Obviamente, hay que esperar al resultado de las investigaciones que los técnicos en la materia están realizando para dirimir y establecer responsabilidades. Espero que no haya ningún intento de intromisión ni manipulación en los informes de la investigación. No puedo olvidarme de la destitución del Coronel Pérez de los Cobos porque, como policía judicial, cumpliendo estrictamente la ley, se negó a facilitar al ministro Grande Marlaska los informes sobre la manifestación del 8-M que sólo la jueza que los había solicitado podía verlos. 

Una cosa es que no se señalen culpables, y otra muy distinta que no se pueda hablar de la situación y de las circunstancias que han venido rodeando a la red ferroviaria con el gobierno Sánchez. Es más, ante una tragedia de esta magnitud y, precisamente, por respeto a las víctimas, tenemos la obligación moral de denunciar lo que era un clamor.

La continua situación de retrasos, averías, parones, cancelaciones, etc. ha sido lo habitual en los últimos años. Uno de los mejores servicios que teníamos, ha pasado a ser un auténtico dolor para los usuarios.

Pero eso no es lo más importante, lo auténticamente importante es la seguridad. A juzgar por las continuas denuncias tenemos que deducir que esa seguridad estaba seriamente comprometida. El día 8 de agosto de 2025, SEMAF, el sindicato de maquinistas, dirigió una carta al Director de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, al Director Corporativo de Seguridad en la circulación de Adif y al Subdirector de Circulación AV ADIF, en la que comunicaban su profunda preocupación por el estado general de las líneas y en particular nombra cuatro líneas de alta velocidad entre las que se encuentra la línea en la que se ha producido el trágico accidente. 

La propia ADIF, en su cuenta oficial de información, en los últimos tres años viene alertando de averías e incidentes en ese mismo tramo.

También ha salido en algunos canales de TV y en algunas emisoras de radio, la declaración anónima -y con la voz distorsionada- de un maquinista que ha declarado que era cuestión de tiempo que ocurriera esta tragedia.

No saquemos conclusiones precipitadas, pero digo yo que todo lo que ha estado ocurriendo en la red ferroviaria son elementos que pudieran (y debieran), ser tenidos en consideración a la hora de imputar responsabilidades.

Jose Ignacio Echegaray, Colaborador de Enraizados

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