El papa León XIV ha rechazado la recepción ceremonial de la Guardia Republicana a caballo, las condecoraciones y la cena de Estado en el Eliseo. La razón oficial es que ha preferido dar un contenido más pastoral y menos de Estado a su visita a Francia.
No obstante, pesa la incomodad de la Santa Sede con la presión del gobierno Macron con la imposición de la eutanasia. Y quizás también la sensación de que Macron quizás intente instrumentalizar la visita a las puertas de unas elecciones que todas las encuestas dan como vencedora a Le Pen.
Para los tradicionalistas se trata de un guiño monárquico, especialmente la celebración ayer de la misa en la plaza de la Concordia, la plaza donde fue guillotinado Luis XVI, María Antonieta y cientos de ajusticiados por la Revolución. En todo caso se trata de la primera vez que se celebra una misa en la plaza de la Concordia. Aunque en realidad ha sido entre la Concordia y los Campos Elíseos porque ha sido una misa de más de 600.000 personas. la hija predilecta de la Iglesia parece salir de su letargo…
Juan Pablo II fue recibido en la Concordia por Giscard d’Estaign en 1980 pero no celebró la misa en la plaza sino en el atrio de Notre Dame. En la JMJ de 1997 Juan Pablo II celebró misa en el hipódromo de Longchamp. Y en 2008 Benedicto XVI celebró una misa multitudinaria en Los Inválidos. “Es la primera vez” en la Concordia , como reconoce el arzobispo de Paris, Mons. Laurent Ulrich. Ni de un Papa ni de un obispo ni de ningún sacerdote. Jamás ha habido una misa hasta ahora en la plaza de la Concordia. ¿Está lanzando algún mensaje el Papa León XIV?

Por lo demás, dejó varios mensajes claros en relación a la eutanasia, recién aprobada. Dijo que la ciencia no puede ser la solución para todos nuestros sufrimientos. Además, calificó la “muerte programada” como una “desviación” de la ciencia y la tecnología como la “gestación por sustitución” o la compra de órganos.
La defensa de la vida ha sido clave en su discurso ante el presidente Emanuel Macrón. Dijo que el derecho a la vida es el “fundamento imprescindible” de cualquier otro derecho y que el respeto y la protección de la vida de “toda” persona humana es una responsabilidad de cada uno.
También ha aprovechado para defender la escuela católica frente a las presiones laicistas del gobierno. Ha señalado que “tiene todo su lugar” en Francia. Y sobre el laicismo ha advertido que un cristiano implicado en la vida pública, “actuando a la luz de su fe, no puede ser considerado como un proselitista o una amenaza para la patria”. Y concluye: “La justa laicidad no consiste en excluir la religión del espacio público”
Para el mismo presidente Macron también tiene un mensaje: “Un presidente de la República que pretenda desinteresarse de la Iglesia y de los católicos faltaría a su deber (...) La verdadera laicidad no excluye la dimensión religiosa”.
Los puntos sobre las íes. Ha elogiado el avance de humanidad de la Declaración Universal de los derechos Humanos pero ha aclarado que la laicidad no puede ser ataque, animadversión o cancelación de los religioso, ha defendido la escuela católica y el derecho a la viuda de todos: los no nacidos y los que observan en la eutanasia una salida -siquiera falsa- al sufrimiento.
Es un profeta. Esperemos que no clame en el desierto…
Un fuerte abrazo,
Luis Losada, director de Actuall y todo el equipo
PD. Si te pareció interesante, comparte este email con los tuyos.
