Con el fin de analizar que tan legítimo es el gobierno del socialista Pedro Sánchez, preciso será hacer una distinción de tipo jurídico entre legitimidad de origen y legitimidad de ejercicio.
Un gobernante pudo haber accedido al poder apoyándose en la legislación vigente lo cual le confiere la legitimidad de origen.
Ni duda cabe que, a pesar de los pactos “contra natura” hechos con los partidos separatistas, Pedro Sánchez -apoyándose en la legislación vigente- consiguió la legitimidad de origen.
Ahora bien, puede ocurrir que ese mismo gobernante, al violar una serie de normas que salvaguardan los derechos naturales de las personas, pierda la legitimidad de ejercicio (que es la más importante) quedándose tan solo con la legitimidad de origen.
En el momento en que un gobernante pierde la legitimidad de ejercicio, se transforma en un tirano al cual la comunidad deberá de apartar cuanto antes del poder.
Este es el caso de Pedro Sánchez. Explicaremos la razón.
El Derecho se concibe para bien de las personas y de los pueblos y tiene como función primordial proteger la dignidad de las personas desde antes de nacer hasta su muerte natural.
La finalidad del Derecho no es otra más que regular la convivencia y se conocen como derechos humanos los que tiene la persona desde antes de nacer.
Se posee legitimidad de ejercicio cuando el gobernante obra conforme a Justicia respetando los derechos humanos.
Por tal motivo, si un gobernante -aunque tenga la legitimidad de origen- promulga una serie de leyes no solamente contrarias al Derecho Natural, sino que vulneran los derechos humanos pierde la necesaria legitimidad de ejercicio.

Los derechos humanos más importantes son el derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad.
Y dentro del derecho a la libertad encontramos el de ejercer una profesión lícita así como el que los padres decidan el tipo de educación que habrán de darles a sus hijos.
En el momento en que Pedro Sánchez hostiliza a las escuelas privadas buscando extinguirlas, está limitando el derecho a elegir el tipo de educación que los padres desean darles a sus hijos puesto que se quedan sin alternativas y obligados a que sus hijos sean adoctrinados por el Estado.
En el momento en que el gobierno socialista de Pedro Sánchez hostiliza a los empresarios hasta lograr que quiebren sus negocios lo que hace es fomentar el desempleo, que los trabajadores al quedar sin trabajo pierdan la libertad de ejercer una profesión lícita corriendo el riesgo de caer en prácticas delictivas como sería el caso de quienes -desesperados- trafican con drogas.
Ni duda cabe que esos miles de trabajadores que han perdido su empleo han perdido también el derecho a la alimentación.
En el momento en que Pedro Sánchez asfixia con impuestos confiscatorios y demás presiones a los empresarios está también atentando contra el derecho natural a la propiedad.
Y para colmo de atropellos contra los derechos humanos: En el momento en que los socialistas -y de manera muy especial el gobierno de Pedro Sánchez- dan tantas facilidades para que se cometan abortos están llevando a cabo el peor de los asesinatos.
Y es que el aborto consiste en asesinar a un niño inocente no nacido y que no puede defenderse.
Tan sólo por el apoyo que Pedro Sánchez y su pandilla brindan a dicho crimen , tan sólo por eso, hace que su gobierno -al no gobernar conforme a la Justicia que exige respeto a la vida humana- pierden la legitimidad de ejercicio.
Después de esta exposición, suponemos que no habrá dudas en el momento de calificar de ilegítimo al gobierno de Pedro Sánchez.
Un gobierno que atenta contra la propiedad, la libertad, el derecho a decidir que educación darles a los hijos, el derecho a tener trabajo y el atentado más grave de todos: Asesinar a miles de inocentes dentro del seno materno.
Consideramos que, después de tantos atropellos cometidos y que diariamente sigue cometiendo el gobierno de Pedro Sánchez, su gobierno, por haber perdido la legitimidad de ejercicio, se ha convertido en un gobierno tiránico al cual el pueblo, mediante elecciones, deberá apartar cuanto antes del poder.
