El pasado viernes 9 tuvo lugar el primer encuentro del Papa León XIV con el cuerpo diplomático. Habló de todos los temas relevantes. Por su interés, facilitamos un extracto. Si quieres, puedes leer el texto completo aquí.

Aborto: “La tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano (...) Rechazamos categóricamente cualquier práctica que niegue o explote el origen de la vida y su desarrollo (...) es un imperativo ético acoger y cuidar plenamente a vida por nacer (...) la Santa Sede expresa su profunda preocupación por los proyectos destinados a financiar la movilidad transfronteriza con el fin de acceder al llamado “derecho al aborto seguro”. (¿Rechazo de la iniciativa legislativa popular “My body, my choice” aprobada en el parlamento europeo?) 

Objeción de conciencia: “(...) parece ser cada vez más cuestionada por los Estados, incluso por aquellos que dicen basarse en la democracia y los derechos humanos (...) La objeción de conciencia permite a las personas rechazar obligaciones legales o profesionales que entran en conflicto con principios morales, éticos o religiosos profundamente arraigados en sus vidas personales. (...) Rechazo por parte de médicos y profesionales de la salud a participar en prácticas como el aborto o la eutanasia. No es rebelión, sino un acto de fidelidad a uno mismo”.

Maternidad subrogada: “Convierte la gestación en un servicio negociable, se viola la dignidad de ambos, tanto del niño, que queda reducido a un “producto”, como de la madre, al explotar su cuerpo y el proceso generativo y alterar la vocación relacional original de la familia”.

Eutanasia: “La sociedad civil y los Estados también tienen la responsabilidad de responder de manera concreta a las situaciones de vulnerabilidad, ofreciendo soluciones al sufrimiento humano, como los cuidados paliativos, y promoviendo políticas de auténtica solidaridad, en lugar de fomentar formas falsas de compasión como la eutanasia”.

Familia: “Existe una preocupante tendencia en el sistema internacional a descuidar y subestimar su papel social fundamental, lo que conduce a su progresiva marginación institucional (...) No podemos ignorar la creciente y dolorosa realidad de las familias frágiles, rotas”

Matrimonio: “La vocación al amor y a la vida, que se manifiesta de manera importante en la unión exclusiva e indisoluble entre una mujer y un hombre”

Derechos de segunda generación: “El derecho a la libertad de expresión, la libertad de conciencia, la libertad religiosa e incluso el derecho a la vida están siendo restringidos en nombre de otros pretendidos nuevos derechos, con el resultado de que el propio marco de los derechos humanos está perdiendo su vitalidad y dejando espacio para la fuerza y la opresión. Esto ocurre cuando cada derecho se vuelve autorreferencial y, especialmente, cuando se desconecta de la realidad, la naturaleza y la verdad”.

Debilidad del multilateralismo: “La diplomacia que promueve el diálogo y busca el consenso entre todas las partes está siendo sustituida por una diplomacia basada en la fuerza, ya sea por parte de individuos o de grupos de aliados. La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende. Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas (...) Esto compromete gravemente el estado de derecho, que es la base de toda convivencia civil pacífica”. (¿Desautorización de la operación de Venezuela?)

Derecho internacional humanitario: “No podemos ignorar que la destrucción de hospitales, infraestructuras energéticas, viviendas y lugares esenciales para la vida cotidiana constituye una grave violación del derecho internacional humanitario. La Santa Sede reitera firmemente su condena de involucrar a los civiles en operaciones militares, de cualquier manera”. ¿Desautorización de la respuesta de Israel?)

Manipulación del lenguaje: “El lenguaje ya no es el medio preferido por los seres humanos para conocerse y relacionarse entre sí. Además, en las contorsiones de la ambigüedad semántica, el lenguaje se está convirtiendo cada vez más en un arma con la cual engañar, o golpear y ofender a los oponentes”.

Libertad de expresión: “Es doloroso ver cómo, especialmente en Occidente, el espacio para la verdadera libertad de expresión se está reduciendo rápidamente. Al mismo tiempo, se está desarrollando un nuevo lenguaje al estilo orwelliano que, en un intento por ser cada vez más inclusivo, acaba excluyendo a quienes no se ajustan a las ideologías que lo alimentan”.

Libertad religiosa: “Como recordó Benedicto XVI es el primero de todos los derechos humanos, porque expresa la realidad más fundamental de la persona (...) Los datos más recientes muestran que las violaciones de la libertad religiosa están aumentando y que el 64% de la población mundial sufre graves violaciones de este derecho”.

Persecución a los cristianos: “Sigue siendo una de las crisis de derechos humanos más extendidas en la actualidad, que afecta a más de 380 millones de creyentes en todo el mundo. Sufren niveles elevados o extremos de discriminación, violencia y opresión debido a su fe (...) No debemos olvidar una forma sutil de discriminación religiosa contra los cristianos, que se está extendiendo incluso en países donde son mayoría, como en Europa o América (...) especialmente cuando defienden la dignidad de los más débiles, los no nacidos, los refugiados y los migrantes, o promueven la familia”

Migrantes y presos: “dignidad inalienable de cada persona (...) No todos los migrantes se desplazan por elección propia, sino que muchos se ven obligados a huir debido a la violencia, la persecución, los conflictos (...) Los presos no pueden ser reducidos a los delitos que han cometido”.

La misión del cristiano en política: “Agustín enfatiza que los cristianos están llamados por Dios a habitar en la ciudad terrenal con el corazón y la mente puestos en la ciudad celestial, su verdadera patria. Al mismo tiempo, los cristianos que viven en la ciudad terrenal no son ajenos al mundo político y, guiados por las Escrituras, buscan aplicar la ética cristiana al gobierno civil”

La ‘Ciudad de Dios’ no es un programa político, pero sí unas directrices: “Agustín también advierte de los graves peligros para la vida política que entrañan las falsas representaciones de la historia, el nacionalismo excesivo y la distorsión del ideal del líder político”. ¿Advertencia frente a la búsqueda de falsos profetas?

Espero que te haya interesado este resumen. Si es así, compártelo. Para mi es un programa muy claro de lo que los cristianos tenemos que hacer en la ciudad del mundo: iluminar la dignidad de la persona creada a imagen y semejanza de Dios.

Que tengas un excelente domingo. Un abrazo,

Luis Losada, director de Actuall y todo el equipo

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