Una de las películas que vimos hace muchos años y que ha sido una de nuestras favoritas es “Raza” basada en un guión cinematográfico cuyo autor es Jaime de Andrade.
Apenas unos cuantos años atrás habían terminado la Guerra Civil Española que fue toda una Cruzada contra el comunismo ateo y cuya victoria significó que el pueblo español recuperase su identidad nacional.
La película fue estrenada en 1942, tres años después del final de la guerra.
Y fue tal el éxito que su autor decidió que el guión fuese editado como libro, lo cual ocurrió en 1945.
Quien haya tenido el privilegio de ver la película o leer el guión transformado en novela que fue reeditada en 2021 por Francisco Torres García en Sierra Norte Digital, S.L. (SND) estará de acuerdo con nosotros en que se trata de un trabajo fuera de lo común.
Y es que tanto la novela-guóon como la película cuentan con una altísima carga de contenido político.
“Raza” es el retrato fiel de los militares españoles de aquella época, así como de una parte de la sociedad española que se alzaron en 1936 contra el Frente Popular.
El argumento gira en torno a una familia de muy buena casta (de ahí el nombre de “raza”); en este caso se trata de la familia Churruca.
Dicha familia desciende de un marino que llevó dicho apellido y que, a principios del siglo XIX, se cubrió de gloria luchando contra los invasores franceses que a su paso no solamente iban destruyendo y saqueando conventos sino sembrando el odio con sus ideas disolventes.
Pues bien, de aquel heroico personaje que existió en realidad desciende esa familia que en los últimos años del siglo XIX y primera mitad del XX se cubrió de gloria haciendo actos heroicos.
La historia se inicia con el regreso a su Galicia natal del experimentado marino que viene de recorrer los restos que aún se conservan del Imperio español.
Escenas de cariño cargadas de una emoción entrañable muestran el marino conviviendo en la intimidad de su hogar con su esposa y cuatro hijos.
Lamentablemente, el deber le exige volver a los caminos del mar y es así como le vemos morir en la batalla de Santiago de Cuba defendiendo a España contra los invasores yanquis.
La familia Churruca crece en medio de la orfandad y cada uno de los hijos va tomando un camino diferente.
Es así como uno de ellos se hace político, es afiliado por los liberales de la II República y esto ocasiona que se aparte de las tradiciones familiares.
Otro de los hermanos sigue su vocación religiosa y es así como se hace fraile de San Juan de Dios.
Vienen después años de barbarie desatados por los republicanos cuyo furor anticristiano les impulsa a quemar iglesias, matar obispos y sacerdotes e incluso procesar incluso a católicos practicantes que nada tuviesen que ver con la política.

El autor de “Raza” retrata con inigualable maestría como vivía y padecía aquella sociedad, como en la parte sana del ejército se vivían los valores patrios y como el caos canceroso iba pudriéndolo todo.
Y es así como, asesinados por los rojos, coinciden los dos hermanos, tanto el que había perdido la fe como el fraile a quien sí le pesa abandonar este mundo es porque deja en desamparo a los huerfanitos que cuidaba su congregación.
No nos cabe la menor duda de que la familia Churruca seguía dando testimonio de cómo SI es posible que en nuestro tiempo se den actos heroicos.
Una de las escenas que nos hace reflexionar se da al principio cuando uno de los niños, admirado por las hazañas de otros siglos, le pregunta a su padre:
-Los héroes ¿Ya no se producen?
-Se producen y se producirán, pero para que los héroes se produzcan será necesario conocer los valores que los motivaron.
Muy importante esta frase puesto que jamás tendremos héroes si no difundimos la vida y hazañas de aquellos personajes de antaño.
“Raza”, una gran película cuyo guion fue escrito por un tal Jaime de Andrade que no fue más que el seudónimo de uno de los más grandes personajes de la historia de España: Francisco Franco.
Y concluimos diciendo lo que recalca el autor: Grandes héroes volverán a producirse, pero antes será necesario conocer los valores que los impulsaron.
