Estamos en medio de una guerra de consecuencias inciertas, en plena revolución de la inteligencia artificial y con unos cambios sociológicos brutales. Por eso la comisión teológica internacional del Vaticano sacó hace unos días el documento ‘Quo vadis, humanitas?’
El texto es apasionate porque tengo la sensación de que la humanidad se encuentra en un un momento de cambio, de transformación. Casi de parto…
En un momento post-cristiano el hombre cree que puede combatir las enfermedades. Incluso trata a la misma muerte como una enfermedad. La debilidad, la flaqueza, la temporalidad no son aceptadas; son negadas, rechazadas.
Buscamos el cuerpo ideal sin fallos ni errores. El problema es que ese cuerpo no existe, es irreal, utópico.
Por lo mismo, exigimos relaciones perfectas, sin frustraciones, sin fracasos. Y eso tampoco existe. El hombre es capaz de grandes heroicidades pero también de grandes pecados.
He preparado un resumen en power point por si te interesa:
El documento analiza la dualidad humana que es difícil de comprender. Por una parte, aspiramos a la eternidad, hemos sido creados para la eternidad, pero sabemos que nuestra vida es finita y que la muerte es la única certeza que ahora negamos.
Somos materia pero también somos espíritu. Somos individuales pero estamos destinados a perfeccionarnos en sociedad. ¿Verdad que somos raros?

Realmente lo que somos es vocación, una llamada de Dios, que es nuestro padre. Lo que realmente somos es hijos de Dios. Casi nada…
Los ordenadores tienen más memoria que nosotros, pero no son hijos de Dios. La IA es capaz de relacionar más cuestiones, pero tampoco es hija de Dios. Almacena datos, pero no tiene memoria. Porque la memoria es la experiencia de algo vivida por alguien. Y de eso tenemos la exclusiva ;)
Por eso el salmo recita aquello de ‘¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para darle poder?’
Somos criaturas. No somos dios, pero sí somos hijos de Dios.
Quizás nos creamos ahora que tenemos o podemos tener superpoderes. Pero esa tentación en realidad es vieja. Y la frustración, también.
Lo que es nuevo es el daño que ahora podemos hacer construyendo un superhombre que se convierta es un gran destructor de vidas, esperanzas, dignidad…
Quizás estés un poco perdido sobre la deriva de la humanidad. Si es así, ‘Quo vadis humanitas?’ es un buen croquis.
Te recomiendo que leas el texto de la Santa Sede, pero para abrir apetito quizás te interese echar un ojo al resumen que he hecho:
Si crees que le puede ayudar a alguien, reenvíale este mail y anímale a que aproveche la Semana Santa con un poco de luz sobre el futuro de la humanidad.
Un abrazo,
Luis Losada y todo el equipo de Actuall
PD. No dejes de leer el documento. Te dará mucha luz. Y no dejes de compartir este email con los tuyos.
