Este miércoles fue miércoles de ceniza. Pero ‘casualidad’, también fue el comienzo del Ramadán.
El gobierno podría haber optado por no hacer nada habida cuenta de su presumida laicidad y neutralidad religiosa. En cambio, optó por felicitar a la comunidad musulmana por el comienzo del Ramadán.

¿Y del miércoles de ceniza y el comienzo de la Cuaresma no dijo nada? Nada. Silencio absoluto. El mismo de Navidad, Anunciación, Resurrección y Corpus Christi. Nada de nada.
Obviamente no se trata de un despiste sino de una cristianofobia deliberada. Por eso la obsesión por el funeral laico de la dana y de Adamuz. Y por eso la destrucción de cruces en muchos pueblos.
Odian el cristianismo porque el cristianismo es el alma de España. Y ellos quieren otra España. No laica, sino diferente. Porque el laicismo, como la nada, no existe. Los huecos siempre se terminan rellenando…
Irene Montero lo dejó claro: “queremos un relevo poblacional”. Pretenden transformar España con una población diferente. Y lo están consiguiendo. “No la conocerá ni la madre que la parió”, decía Guerra. Voilá.
Y eso explica el interés en la regularización masiva y en la Ley de Abuelos. Sin control, sin capacidad de gestionar la avalancha. Ni administrativamente ni con vivienda suficiente ni con servicios. Da igual que revienten las costuras como están reventando.
Lo que no terminan de entender es que la gente empieza a cansarse y hay una sana reacción para conservar las propias raíces, la tradición y la piedad popular. El Rocío congrega cada vez a más gente; la Semana Santa se ha convertido en fiesta obligada. Hasta San Sebastián ha recuperado las procesiones perdidas hace más de 40 años. El Corpus se está recuperando en muchas partes y hay un renacer religioso en toda España.
Además, la gente observa la asimetría de felicitar el Ramadán y no la Cuaresma como una ofensa, una agresión. Porque lo es. Porque pretenden hacernos sentirnos extraños en nuestra tierra. Y no lo vamos a permitir.

Ayudaría mucho que la Iglesia reafirmara su identidad frente a la pretensión laicista o licuadora de la fe cristiana. Que la diócesis de Almería felicite la Cuaresma y el Ramadán al mismo tiempo no es entendible. Una cosa es respetar y otra equiparar. La Iglesia celebra la Cuaresma como un tiempo de ayuno, oración, penitencia y purificación. E invita a todos a sumarse. Si alguien no quiere sumarse o tiene otra forma de vida, no se le impone la fe cristiana, pero tampoco se celebra su otro credo. Porque “fuera de la Iglesia no hay salvación”.
El PSOE no sólo pretende gobernar como si Dios no existiera, sino que pretende gobernar de espaldas al cristianismo y guiñando al Islam. ¿Cabe más traición a una nación que luchó durante ocho siglos por defender el cristianismo frente al Islam?
Lo dicho, ¡Feliz Cuaresma!
Que estos 40 días sean tiempo de renovación y purificación para estar más cerca de Dios.
Un fuerte abrazo,
Luis Losada, director de Actuall y todo el equipo
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