Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe.
Así lo decía san Pablo.
Y es cierto. Sin la Resurrección, Cristo habría sido una ilusión pasajera, un bluff.
El mundo sería un Viernes Santo. Una noche oscura, un lugar sin Esperanza, una muerte en vida…
Es verdad que a veces parece que nos quedamos en el Viernes Santo.
Que la luz de la Resurrección no termina de brillar (o más bien no la terminamos de ver)

Han eutanasiado a Noelia porque estamos instalados en una cultura de la muerte que descarta la Esperanza.
Vivimos tan enfangados en la corrupción y en la mentira que da la sensación de que es imposible salir de este lodazal.
La corrupción es tan sistemática que a veces podemos llegar a pensar que no hay nada que hacer, que todo está perdido, que mejor trato de salvar los muebles que queden, que no vale la pena luchar por nada…
Pero todo eso no es sino el Viernes Santo. O peor, el sábado santo. Un mundo aparentemente normal, pero que se arrastra sin la Luz de Cristo, sin Vida, sin Camino, sin Esperanza.
Pero sabemos que Cristo resucitó. Se resucitó a sí mismo de la muerte. El, que es la Vida.
Y nos ofreció a todos la inmortalidad, la vida eterna. Aquí en la tierra.
El ciento por uno no es una promesa lejana, es una oferta actual. Para hoy, aquí, ahora.
A pesar de las dificultades, de los problemas, las zancadillas, las mediocridades, las puñaladas.
Cristo le da sentido a todo eso. Como se lo dio a los latigazos, salivazos y a la misma Cruz.
El transformó el dolor en redención, la oscuridad en alegría, el pesar en alegría.
Y nos transformó a nosotros mismos. Si queremos….

Ese es el regalazo de hoy. ¡Casi nada!ç
Hoy sí que es un día de fiesta y celebración. ¡Muchas felicidades!
Que lo disfrutes con tu familia. Un fuerte abrazo,
Luis Losada, director de Actuall y todo el equipo
PD. Si te gustó este mensaje, reenvíalo a quien consideres. ¡Felicidades de nuevo”
